La boda de Peixin y Ryan fue una destination wedding muy especial celebrada en el Castell de Caramany, un espacio romántico y elegante situado en el corazón del Empordà. Una pareja americana que eligió este castillo histórico para celebrar su boda rodeados de unos 80–90 invitados.
Toda la celebración estuvo profundamente inspirada en la esencia del propio castillo, con una paleta de tonos rojos intensos como hilo conductor, aportando carácter, sofisticación y una fuerte identidad visual. Fue una boda cuidada al detalle, elegante y coherente en cada momento del día. El diseño del evento, la decoración y la coordinación integral estuvieron a cargo de Nua Events, que supieron interpretar a la perfección la personalidad de la pareja y el carácter del lugar.
Uno de los grandes protagonistas fue el vestuario de la novia, que se cambió tres veces: un vestido blanco para la ceremonia, un segundo vestido blanco para el banquete y un tercer vestido rojo, más atrevido, para el baile, marcando un final impactante y muy personal. La novia, de origen chino y residente en Estados Unidos, y el novio americano, reflejaron en su boda una mezcla cultural delicada y muy bien integrada.
Como fotógrafo de bodas en Barcelona, acompaño a parejas internacionales que buscan una mirada natural, sensible y atemporal, respetando siempre el lugar, la estética y la historia de cada celebración.